Hubiera querido escribir sobre la
sonrisa nerviosa que he visto aparecer completamente despistada y
como último recurso delante de la muerte, del accidente, de la
miseria de uno mismo. Pero cuando pasan los días las imágenes
también se quedan atrás a veces. Algunas palabras sueltas, algún
sentimiento engreído y solo que ni yo recogería. Culpo de mi
dejadez a la cantidad de sueño que me da el vivir, moverme, como
algo más que las plantas, un poco más que ellas. Pienso por las
noches, antes de dormir otra vez, en textos que luego olvido. Luego
despierto varias veces al día pensando en los sueños que ya no
anoto. Dejar constancia de que aún estoy de este lado y no del otro.
Pero por cuánto tiempo, a veces me confundo.
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Paul Klee "El inicio de una sonrisa" |